Pareciera ser que la clase política entera y la oposición particularmente se encuentran desorientados totalmente de lo que sucede en la realidad política del día de hoy, dado que no demuestran saber que es lo que el pueblo necesita ni tampoco parece surgir una estrategia que los encolumne detrás de si para poder presentar batalla a un oficialismo decidido a llevarse todo, inclusive a terminar con la libertad de la prensa.
Muchos casilleros ha retrocedido la oposición política en la Argentina desde que ha proclamado líder indiscutido de la oposición al Vicepresidente de Cristina Kirchner, siendo este aun parte del gobierno nacional y no habiendo participado en las ultimas elecciones ni en el armado de la fuerza que pretende conducir, el Acuerdo Cívico y Social, ni acompañando a los candidatos de dicho espacio durante la campaña, sino que por el contrario se dedicó a dar apoyo a referentes de otras fuerzas como Mauricio Macri y Francisco De Narváez y a esperar que los otros presidenciables del espacio, Elisa Carrió y Hermes Binner perdieran en sus respectivos distritos a fin de salir él fortalecido de cara a 2011.
Casi dos meses han transcurrido desde las elecciones y la oposición que había ganado bajo los liderazgos de Gerardo Morales y Elisa Carrió, enmudeció al ser mudada al despacho del Vicepresidente Julio Cobos. Pero debilitar a los referentes de la oposición en beneficio propio no era su única meta sino que por el contrario buscara por un lado, poder hacerse de la estructura partidaria de la UCR tratando de destronar a su actual presidente Gerardo Morales e imponiendo a un aliado suyo y por el otro lado concretar una alianza estratégica con Eduardo Duhalde, el ex presidente de la nación que no pudiendo llegar al cargo de presidente mediante elecciones libres, pudo llegar al cargo haciendo caer al gobierno de la alianza a solo 2 años de haber sido elegidos, autoproclamándose como el piloto de tormenta que la Argentina necesitaba para salir adelante.
Al actual Vicepresidente lo puso Néstor Kirchner, quien a su vez fue puesto por Duhalde y el cual ahora apoya al Vicepresidente para ser su nuevo candidato. Pero en la Argentina los ingenuos son pocos y el ex presidente Duhalde también parece tener objetivos. No habría que ser muy extremista para suponer que Duhalde busca en Cobos un nuevo De La Rua que pague los platos rotos del actual gobierno peronista y que le permita al ex presidente volver al poder en caso de una nueva necesidad “extrema”.
Pero antes que suceda cualquier cosa que lleve a Cobos hacia la primera magistratura deberá demostrar un mínimo de liderazgo. Ayer 13 de septiembre se llevaron a cabo las elecciones para gobernador en la provincia de Corrientes y el actual gobernador y aliado de cobos perdió la contienda frente al candidato apoyado por la UCR de Gerardo Morales y la Coalición Cívica de Lilita Carrió, lo que significó un duro golpe para el vicepresidente en cuanto a su pretensión por ponerse al frente del centenario partido.
El escenario seguirá siendo confuso hasta que un verdadero referente opositor, (uno que haya sido siempre opositor y no un ex kircherista oportunista) vuelva a ponerse al hombro la nada fácil tarea de conducir el proceso hacia un verdadero horizonte de cambio.
Por lo pronto le radicalismo esta dando pelea por mantener la conducción en manos dirigentes leales a sus ideales y con conductas coherentes a lo largo de los últimos años, mientras que la Coalición Cívica se prepara para convertirse en un partido moderno que fortalezca su posición de cara a 2011 y que sea garantía de lealtad al régimen político argentino y hacia su pueblo con un liderazgo claro, como lo es el de su líder, Elisa Carrió.
Jorge Fernandez
Jorge Fernandez
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