15/09/09 La diputada nacional por la Coalición Cívica, Patricia Bullrich , presentó un pedido de interpelación a los efectos del tratamiento de una moción de censura, que pueda llevar a la remoción del jefe de Gabinete .....
La presentación de Patricia Bullrich se basó en lo que la diputada denominó “Los hechos de enorme gravedad institucional ocurridos en el día jueves 10 de septiembre último", cuando cerca de 300 inspectores de la AFIP se hicieron presentes en varias empresas del Grupo Clarín, realizando 15 operativos diferentes, portando requerimientos de información a las distintas compañías del grupo, o incluso a varios directores y síndicos de las esas firmas.
La presentación de Patricia Bullrich se basó en lo que la diputada denominó “Los hechos de enorme gravedad institucional ocurridos en el día jueves 10 de septiembre último", cuando cerca de 300 inspectores de la AFIP se hicieron presentes en varias empresas del Grupo Clarín, realizando 15 operativos diferentes, portando requerimientos de información a las distintas compañías del grupo, o incluso a varios directores y síndicos de las esas firmas.
Según la legisladora, esas acciones del personal de la AFIP “constituyeron un claro ejercicio desviado y abusivo del poder para el cual fue creado el organismo recaudador de las rentas del país. Resulta difícil tener por cierto, que haya existido una verdadera motivación que habilitara la intervención de los inspectores, para todos y cada uno de los 15 objetivos atacados. Si esa motivación no existió, este operativo constituyó una verdadera caza de brujas, desprovista de la razonabilidad que debe caracterizar los actos de gobierno”.
En este último caso –dice Bullrich- quedaría claro “que dicho acto constituyó un inaceptable desvío abusivo del poder que le fue conferido a la AFIP, con exclusivos fines recaudatorios, intimidando, de esa forma, a directivos y empleados del referido grupo empresario”.
Por esas y otras muchas razones, Bullrich señala: “…No podemos, a esta altura, seguir enterándonos de los aparentes justificativos ensayados, por intermedio de los medios de comunicación, mucho menos cuando, como lo señalé, la Constitución prevé un claro, simple y concreto procedimiento para interiorizarnos de los pormenores de lo verdaderamente acontecido, como es el pedido de interpelación a los efectos del tratamiento de una moción de censura, que lleve a la remoción del Dr. Aníbal Fernández, si las circunstancias del caso así lo aconsejaren, según lo expresa el artículo 101 de la Constitución Nacional”.
Recordemos que el mismo día del confuso episodio, el mismísimo administrador de la AFIP, Ricardo Echegaray –un hombre de suma confianza de Néstor Kirchner-, dijo no haber dado la orden del procedimiento ni tampoco estar enterado del tema. De inmediato, y a través del jefe de Gabinete, se supo que Kirchner tampoco estaba enterado del caso. Echegaray se comunicó con la gente de Clarín e incluso envió una carta de disculpas donde además decía que el episodio lo había llevado a despedir a un funcionario y a sumariar a otros dos. Pero jamás se dijo, y menos aún se supo, quién dio la orden de semejante procedimiento.
Se habló incluso de un “pase de facturas” del segundo de la SIDE a Echegaray a través del vice administrador, pero siguió sin conocerse a ciencia cierta quién ordenó el allanamiento fiscal.
En todo caso si algo quedó claro, por ahora, es que en la AFIP no manda nadie, empezando por Echegaray.
Tal vez eso también tenga que explicar el ministro Fernández si es que prospera la moción de censura en su contra que impulsó la diputada Bullrich.
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